me voy a grecia en febrero. me voy casi un mes con una mochila de diez kilos y medio, con muchas ganas. todavía me cuesta procesar la noticia. me voy a grecia. el país en el que llevo diez años queriendo aterrizar, con el que me he descantado y que necesito respirar al fin. el país que me hizo cambiar de carrera y casi de vida, al que no quise ir ni volver. cuando despegue se dibujará una imagen de nieve en el cielo de sajonia.
cosas que ya sé
en creta hay una especie de araña que se parece a la viuda negra
los últimos 300m de ascenso al monte olimpo son peligrosos
el pita gyros vegetariano es el pita gyros sin carne
mi pelo perderá el color
lloraré cuando toque el adriático
no hay espacio en mis piernas para veinticinco kilómetros al día
hay riot dogs en atenas, más valientes que todos nosotros. la crueldad de las personas.
el vértigo en meteora
el expolio es una realidad palpable
no quiero hablar una palabra de inglés cuando intente comer, decir(me), dormir
mi presupuesto no supera los setenta euros, quitando medios de transporte
lo clásico es un mito del siglo diecinueve
tendré una brújula tatuada
no me da miedo decir que tengo miedo
esquirlas de hielo en la garganta
y en las montañas
y en los ojos húmedos
de las personas
ojalá el agua sepa describir
la inexactitud
del vientre
sábado, 22 de noviembre de 2014
jueves, 20 de noviembre de 2014
S9 Richtung Pankow
somos una oruga de luz
definiendo las vísceras
de un berlín
que no despierta
la ciudad todavía oscura
la soledad de los pájaros
[tenías los ojos brillantes en el andén
los ojos y los pájaros de un berlín
que no despierta
te dormiste sujeto a mi hombro]
nunca esperé los puentes naranjas
la sombra de mi cuerpo
en prenzlauer berg
el atardecer radioactivo
a las tres de la tarde
quiero quedarme aquí
cálida
y
húmeda
en el centro
de esta oruga de luz
que es el S9 a las 6.40 de la mañana
pienso tus ojos
como pájaros
salimos a ver los puentes naranjas
ya no es esa noche
y fueron todas las noches
sin dormir
la imagen en rojo
que no duele
definiendo las vísceras
de un berlín
que no despierta
la ciudad todavía oscura
la soledad de los pájaros
[tenías los ojos brillantes en el andén
los ojos y los pájaros de un berlín
que no despierta
te dormiste sujeto a mi hombro]
nunca esperé los puentes naranjas
la sombra de mi cuerpo
en prenzlauer berg
el atardecer radioactivo
a las tres de la tarde
quiero quedarme aquí
cálida
y
húmeda
en el centro
de esta oruga de luz
que es el S9 a las 6.40 de la mañana
pienso tus ojos
como pájaros
salimos a ver los puentes naranjas
ya no es esa noche
y fueron todas las noches
sin dormir
la imagen en rojo
que no duele
lunes, 10 de noviembre de 2014
aprieto el cuerpo
contra el fuselaje
hasta que la piel se vuelve
una crisálida blanca
sobre las alas
sobre el hueco del pubis
aprieto el cuerpo
contra el relieve violentísimo
del aire
he aceptado
que no puedo
parar
el golpe
ahora
intento
girar sobre mi propio centro
mitigar el dolor
con las esquirlas
que se han quedado en los músculos
rodar sobre la tierra
quedan muy pocos metros
para tocar el suelo
escribí tantos poemas sobre sacarte del agua
tantos poemas
sobre caer
tanto miedo a caer
que podría no dormir
nunca más
en el aeropuerto
el miedo a caer
sé lo que tengo que hacer
tengo la certeza
precisa
del dolor antes de tocar el suelo
me he destrozado las manos
antes de tocar el suelo
la gravedad como el peso
imposible de sostener sobre los hombros
yo quise hacerlo bien, mamá
yo quise beber de tus huesos
perfilar la imagen doble
en los robles
de casa
pero no puedo
mamá
no puedo hacerlo bien
no sé si sabré hacerlo bien
nunca más
ahora solo sé hacerlo
a mi manera
domingo, 9 de noviembre de 2014
El miedo devora el alma...
O el espíritu. O la esencia. O el lado hueco de la piel.
El título de esta entrada debería ser el de la primera película que vi en alemán, pero esto se queda en una mentira piadosa. Mi primera peli en alemán fue Drei, una comedia-drama-juego que me dio dos lecciones sobre la vida y me hizo reír porque las personas somos, bueno, extrañas. También vi Der Mann, der über Autos sprang y Lola rennt antes de llegar a Fassbinder. Ansgt essen* Seele auf o de cómo la intolerancia, que es miedo pero entre paréntesis, devora a las personas por dentro. De los cimientos podridos. De no ser capaz, de no ver.
A mí me parece que el miedo viene de dentro, que tiene muy poco que ver con lo que ocurre fuera. Cuando siento miedo hacia algo inmediato, un peligro real, mi reacción es rápida: esquivo un coche, no toco un poste eléctrico, apago el horno. Pero cuando se trata del miedo en abstracto, sin base o con demasiadas bases, las cosas no son tan sencillas. No quiero decir que esto sea dramático, quiero decir que esto se queda quieto a veces y que no me gusta.
Tengo miedo a no encajar, a encajar demasiado, a perderme, a no ser higiénica emocionalmente, a decepcionar. Miedo a que se haga de noche demasiado pronto y se acabe otro día y me quede menos tiempo. Miedo a no triunfar como nos han dicho durante mucho tiempo que teníamos que triunfar. Miedo al sueño americano cosido a la piel. Miedo a hacer muy pocas cosas y que se me pase el tiempo vacío. Miedo a no saber organizarme. Miedo a no hablar bien alemán. Miedo a follar con muy poca gente. Miedo a follar con demasiada gente y no saber gestionarlo. Miedo a follar como quiero. Miedo a follar y que no sea como quiero y a perder el apetito y decepcionar. Miedo a quedarme sola. Miedo a no estar sola nunca. Miedo a ser ridícula. Miedo a leer menos. Miedo a arrepentirme de un tatuaje. Miedo a decepcionar. Miedo a no saber escribir. Miedo a engordar. Miedo a adelgazar demasiado. Miedo a perder (más) la motivación con la carrera. Miedo a quedarme inmóvil. Miedo a que los demás sepan que tengo miedo.
Miedo a quedarme sola. Miedo a no estar sola nunca.
A veces necesito pisar el freno. Dejar de producir, de ser útil. Hay días en los que me cuesta muchísimo seguir cualquier tipo de rutina, ir a clase o hablar con las personas. Y tengo que permitirme ese tipo de días. Siempre salgo renovada y fresca.
El título de esta entrada debería ser el de la primera película que vi en alemán, pero esto se queda en una mentira piadosa. Mi primera peli en alemán fue Drei, una comedia-drama-juego que me dio dos lecciones sobre la vida y me hizo reír porque las personas somos, bueno, extrañas. También vi Der Mann, der über Autos sprang y Lola rennt antes de llegar a Fassbinder. Ansgt essen* Seele auf o de cómo la intolerancia, que es miedo pero entre paréntesis, devora a las personas por dentro. De los cimientos podridos. De no ser capaz, de no ver.
A mí me parece que el miedo viene de dentro, que tiene muy poco que ver con lo que ocurre fuera. Cuando siento miedo hacia algo inmediato, un peligro real, mi reacción es rápida: esquivo un coche, no toco un poste eléctrico, apago el horno. Pero cuando se trata del miedo en abstracto, sin base o con demasiadas bases, las cosas no son tan sencillas. No quiero decir que esto sea dramático, quiero decir que esto se queda quieto a veces y que no me gusta.
Tengo miedo a no encajar, a encajar demasiado, a perderme, a no ser higiénica emocionalmente, a decepcionar. Miedo a que se haga de noche demasiado pronto y se acabe otro día y me quede menos tiempo. Miedo a no triunfar como nos han dicho durante mucho tiempo que teníamos que triunfar. Miedo al sueño americano cosido a la piel. Miedo a hacer muy pocas cosas y que se me pase el tiempo vacío. Miedo a no saber organizarme. Miedo a no hablar bien alemán. Miedo a follar con muy poca gente. Miedo a follar con demasiada gente y no saber gestionarlo. Miedo a follar como quiero. Miedo a follar y que no sea como quiero y a perder el apetito y decepcionar. Miedo a quedarme sola. Miedo a no estar sola nunca. Miedo a ser ridícula. Miedo a leer menos. Miedo a arrepentirme de un tatuaje. Miedo a decepcionar. Miedo a no saber escribir. Miedo a engordar. Miedo a adelgazar demasiado. Miedo a perder (más) la motivación con la carrera. Miedo a quedarme inmóvil. Miedo a que los demás sepan que tengo miedo.
Miedo a quedarme sola. Miedo a no estar sola nunca.
A veces necesito pisar el freno. Dejar de producir, de ser útil. Hay días en los que me cuesta muchísimo seguir cualquier tipo de rutina, ir a clase o hablar con las personas. Y tengo que permitirme ese tipo de días. Siempre salgo renovada y fresca.
* * *
esta canción es la anatomía del miedo
lunes, 3 de noviembre de 2014
pájaro
volví a casa sin mi silencio, sin una hora para abrir los ojos y definir las ventanas del tren.
había hombres tristes en praga y una cantidad terrible, exponencial y blanca de turistas. comimos verdura helada y se nos congeló la punta de los dedos. me costaba no hablar, me costaba explicarme. me preguntaron qué era, qué hacía allí, qué podía yo hacer allí. flotar sobre los pájaros. flotar sobre los pájaros y precisar el calor. las palabras y los puentes donde nos perdimos de noche.
¿por qué es un valor no cuidar? el no vínculo, la crueldad, el no necesitar cuando se necesita tanto. cómo decir el cariño y las ganas de tocar cuando es ridículo preocuparse. explicar la ausencia de cinismo, la transparencia, las miradas como de niña. yo quiero vivir un mundo donde la alegría sea una forma posible de lucha, donde la ternura se multiplique.
* * *
había hombres tristes en praga y una cantidad terrible, exponencial y blanca de turistas. comimos verdura helada y se nos congeló la punta de los dedos. me costaba no hablar, me costaba explicarme. me preguntaron qué era, qué hacía allí, qué podía yo hacer allí. flotar sobre los pájaros. flotar sobre los pájaros y precisar el calor. las palabras y los puentes donde nos perdimos de noche.
* * *
hoy he pensado en cómo sería haber existido hace mucho tiempo, haber sido un hombre imagen del hombre que aparece en las caricaturas británicas del diecinueve. qué fácil es describir la otredad cuando son otros los que la señalan. cuál es mi otredad ahora. contra qué me rebelo y cómo me defino. dónde está la línea.
* * *
si compro ropa de marcas no éticas, producida por personas en situación de esclavitud, producida en un marco que todos conocemos. si compro ropa y me fotografío y la ropa es de chica y me sienta bien, me diréis que soy guapa. seré guapa en los ojos del pájaro.
los ojos del pájaro.
pájaro
pájaro
quién nos mira
si estamos
a veces
tan solos
* * *
¿por qué es un valor no cuidar? el no vínculo, la crueldad, el no necesitar cuando se necesita tanto. cómo decir el cariño y las ganas de tocar cuando es ridículo preocuparse. explicar la ausencia de cinismo, la transparencia, las miradas como de niña. yo quiero vivir un mundo donde la alegría sea una forma posible de lucha, donde la ternura se multiplique.
* * *
si nos pasamos la vida intentando ser quienes no queremos ser, cuándo seremos los que fuimos antes de caer. las niñas que abren huecos en las venas para el pájaro.
las tetas caídas
el vello
el pelo tan corto
los músculos
cada
vez
más
fuertes
de las piernas
ojalá
hubiera podido abrazarme
cuando yo era una niña
con las venas abiertas
para el pájaro
* * *
se me ocurre que tal vez sea hipersensible. la violencia y la reacción no son singulares ni distintas de otras violencias y reacciones, pero por qué así. por qué me siento nueva, con la piel tan fina y permeable, tan susceptible. esta limitación temporal que es el marco de una vida, esta crueldad del sistema sobre la espalda.
hoy en clase hemos hablado de que un 78% de los empleados de grandes empresas tienen ansiedad, depresión y otros trastornos. y que es normal.
hoy en clase hemos hablado de que a veces uno compite, lastima y pasa por encima. y que es normal. la naturaleza humana.
ojalá extirparme de mí y de la situación-período, ojalá poder decir algo claro, ojalá aprender a posicionarme de verdad. hacer algo bien. ayudar a alguien. bien. hacer. algo. bien. enteramente bien. quiero decir. producir algo no material ni tangible ni, por supuesto, mesurable en el tiempo. ojalá no tener miedo de las consecuencias.
ojalá provocar las consecuencias, ser copartícipe del ritmo que me pauta la vida.
* * *
esta calma sostenida que me deja vivir. en noviembre hace frío y las hojas caen sobre las avenidas de berlín. puedo echarme de menos y permitirme caminar hacia arriba. dormiré hasta que llegue el momento. pensaré el momento, me dejaré descansar. tengo una entrevista para echar una mano con las asociaciones. quién teme al pájaro.
quién teme al pájaro.
* * *
monto al pájaro
/monto
la serpiente/
monto al pájaro
y le clavo las espuelas
detrás de la garganta
hasta que ya no puede respirar
sujeto al pájaro
sobre los ojos
de la niña
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