sábado, 6 de junio de 2015

ya no soy joven

ya no soy joven
probablemente no lo haya sido nunca
he sido, sin embargo,
tantas cosas
y sobre todo
tantas posibilidades
amontonadas a las puertas
de una casa sin construir
pero si de algo
estoy muy segura
es de que ya no soy joven

lo que de alguna manera significa
en el tejido real
que me compromete
no tiene la fuerza
para arrastrarme

no elogio la diferencia
ni mi diferencia
ni mi incapacidad
para parecerme
sin embargo deseo
ser sin ninguna fuerza
así
ser
eso es lo que deseo
ser
pero no tengo
ninguna fuerza
para parecerme

leo para decir que leo
escribo para decir que escribo
conecto para decir que conecto
hablo para decir que hablo
¿quiero para decir que quiero?
¿viajo para decir que viajo?

al final estamos aquí
solos
este lenguaje cifrado que me ha ido traspasando las vértebras
que me mantiene erguida
en el juego
e intento salir
pero ya no soy joven
se me quiebran los huesos
no tengo ganas de que me miren a los ojos
ya no me apetecen
las mismas cosas

ya no soy joven
tal vez no lo he sido nunca
tal vez he sido un objeto risible
una posibilidad divertida
uno de esos proyectos que nunca
se terminan de acabar

ya no soy
exactamente
joven
y no me duele

[cuento días
hasta tocar islandia]

viernes, 5 de junio de 2015

vías

no me gustan los hospitales
como no me gustan las hojas 
la posibilidad de una máquina
el olor amarillo
del plástico

las ecografías tienen el mismo tono
aquí y en españa
la misma soledad de habitación
oscura y las agujas
me dan el mismo 
miedo, aunque ahora
sea capaz de mirar
fijamente
las vías

da pudor que te pinchen
en alemán
da pudor que te sujeten la cabeza
mientras vomitas
en alemán
da pudor que te sostengan el cuerpo
en alemán
las lenguas extranjeras
y este pudor tranquilo
los enfermeros con voces bonitas
la no-flexión de género
el dolor muy lento
el pudor
la desnudez
el cuerpo

viernes, 29 de mayo de 2015

Verbindung

sigue siendo raro que las épocas se me acaben siempre en un aeropuerto, como cuando de camino a irlanda me prometí que las cosas no volverían a doler, cuando me deshice del miedo en un madrid-berlin o cuando sentí la tierra tocándome el pecho al despegar de thessaloniki la primera vez, feliz, plenx, llenx de todos los sentimientos lentos y buenos que quepan en una canción.

me aferro a lo positivo: he aprobado todas, he recuperado el ritmo de sueño, mis amigxs siguen ahú. supongo que me gustaría ir más allá. vielleicht diese kleine Notizen auf Deutsch zu schreiben. quizá no haber postergado los créditos. pero sé que lo he hecho lo mejor que he podido, que he sabido. es quizá la primera vez que hago lo mejor que puedo. me frustra la idea de no ser capaz como supongo que le frustra a todo el mundo, la cabeza llena de palabras y poco o nada claro.

me voy a españa unos días. me voy a grecia casi seis semanas. he pedido unos libros de yannis ritsos para volver a la introspección, pero hay algo icónico y peligroso en estos pasados tan brillantes. algo que, supongo, me da miedo. mi pasado era limpio, teleológico; lo era hasta Porto. ahora se parece más a cosas circulares, mucho más central y mi vida.

han pasado cosas raras. me he rapado el pelo, me lo he teñido de un verde violentísimo. estoy aprendiendo a dominar, algo que de alguna manera empieza por dominarme y por asumir que puedo. por aceptar la alegría. la de otrxs, la mía. hago deporte.

supongo. para bien. o. para mal. llevo un año y medio experimentando un cambio que he negado, extendido, violentado. he intentado detenerlo, detenerme a mí. por supuesto, no ha habido más resultado que despertarme con mucho camino hecho y tantas consecuencias. está bien. me siento activx. creadorx. capaz. me siento, en definitiva, asustadx y feliz.

me siento conectadx conmigo.

estoy decididx a vivir estos seis días al máximo, a hacer todo lo que las circunstancias de navidad no me permitieron. me queda la duda de si lo hago por los demás o por mí, pero demás es siempre una forma de egoísmo. sin condenarse.

[febrero 2015]
café en hamburgo. he comprado dos libros, llorado de felicidad porque las plantas están vivas, respirado, llorado de felicidad, visto puentes, besado a HA, besado una imagen de mí sobre mí y hablado con un alemán encantandor. kawaii(er) HUT

[diciembre]

domingo, 24 de mayo de 2015

berlin

suena manu chao, suena suave, no me importa que. salga. que salga bien. decir cosas que suenen bien. se me cierran los ojos por la alegría, hubo vino chileno, hubo mate con jugo infinito de granada. hubo aeropuertos infinitos, berlin anocheciéndose más tarde de las once. hubo también sol y piel oscura y muros violentos y botas sobre el asfalto y hamburguesas veganas. hubo emoción como un germen minúsculo bajo la piel que se va haciendo grande hasta ocupar el pecho, nenúfar-pájaro, posibilidad. el sbahn y la oruga de luz.

hubo berlin sin anochecerse, hubo cortinas azules y hubo también pájaro. hubo manzanas, música y fábricas abandonadas. hubo calles conocidas. hubo calidez. hubo palabras. berlin redescubierto tantas veces.

miércoles, 20 de mayo de 2015

dial II

es extraño vivir así. decir cosas que son mentira. no decirlas. es extraño esperar una mentira cuando menos se espera. pero cómo definir la mentira si no por la intencionalidad, y no la palabra. aterra volver a casa sola, pero aterra más no ser una a. aterra más haberlo dicho. aterra querer.

la única sensación lúcida que conozco es el dolor. lo demás me sobra. me sobra el calor, me sobran los trenes. me faltan más tormentas, me falta la oruga de luz y una máquina instalada en el pecho. una máquina violenta que me enseñe a moverme. a dejar de decir cosas que no son verdad. repito que te quiero por miedo a que te mueras y no poder decírtelo nunca más. vivo con miedo, erizada, boca abajo. dolorosamente feliz cuando me siento sin algo.

soy

un

pedazo

de

carne

un entramado perfecto de músculos que no funciona. un cuerpo débil. un cuerpo que podrá partirle a alguien la cara con seis meses de gimnasio. soy un cuerpo feo, peludo, grotesco. un cuerpo con tetas. un cuerpo pequeño. de lo demás alejadme. de lo que no sea cuerpo. de las mentiras, las palabras, lo indeterminado que se queda fuera de la piel.

me siento ridículx cuando me levanto. ridículx cuando uso la x. ridículo cuando herr f. mueve un poco la cabeza. ridícula. apenas en pie sobre los cartílagos. el peso infinito de tus palabras y cómo echo de menos la calma del subspace. la calma de flotar. cuando me perdí en el bosque y tenía seis años y los truenos. el perro-lobo me persiguió hasta los muros y rodé sobre la piedra y tenía un tobillo ensangrentado. te mentí una vez. te dije que la cicatriz era de una bicicleta.

pero no. era de un muro.

o tal vez era el horno a 255ºC

o quizá el quirófano

el muro. salté sobre el lobo, me lamió las manos y corrí. mi cuerpo gordo y pequeño y vestido de verde y falible. empecé a correr y solo paré delante de ti y ahora he saltado sobre el lobo y corro. no paro de correr. corro mientras hablo, mientras como, mientras follo. estoy sentadx frente a herr f y corro. escribo estas palabras mientras corro. no he parado nunca, me oyes. me oyes. me oyes. no he parado de correr. sigo así, hacia delante sin delante y bordo el camino que me han enseñado, salto fuera, me rapo el pelo. estoy solx solx solx

no se trata de que toda la gente sea igual ni de que toda la gente haga lo mismo y no se trata de que el dolor sea posible. se trata de no ser. de no verte. bueno. se trata de la intención. se trata de que sigo corriendo y te dejo atrás. se está tan solx aquí, cuando saltas sobre el lobo y te raspas la piel. me duelen las piernas pero que duelan y se hagan grandes, que se extiendan mis piernas en el mundo y me lleven lejos. me duele todo el cuerpo y el dolor no me calma. nada me calma, nada me sacia.

sigo

corriendo

(lejos de ti)

dial

empecé a sacarme fotografías porque me había perdido. siempre había mirado hacia fuera, intentando ser lo que se esperaba que fuese. alguien que se preocupaba. alguien capaz de procesar un mundo ajeno, de interactuar con lo otro. alguien que no figuraba ni en el margen, pero hacía todo el trabajo. fui capaz de ser esa persona durante casi dos años, hasta que casi se me olvidó ser una persona y casi se me olvidó vivir mi vida y hasta que tenía una. me gustaría decir que fui alguien rebelde, pero lo fui solo por fuera. luego dejé entrar muchas cosas. fue así. estuvo así. dentro de mí.